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60% de las agresiones sexuales no son denunciados a la policía...

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"Nuestra respuesta a una situación de riesgo debe basarse en una evaluación denuestras necesidades, las circunstancias externas, la amenaza percibida y nuestra relación con la otra persona."      

Mujeres


Quienes formamos parte del Monterey County Rape Crisis Center (Centro de Crisis de Abuso Sexual del Condado de Monterey) sabemos que muchos sobrevivientes de abuso sexual no buscan ayuda. Estamos aquí para brindar apoyo a las personas que han pasado por situaciones como esta, tanto si ocurrió hace décadas como si fue hace 24 horas.

Si ha sido agredida sexualmente, ¡su seguridad es lo más importante!

Asegúrese de que está a salvo y de que su agresor no podrá hacerle daño de nuevo. Una vez que haya tomado medidas para estar a salvo, el siguiente paso debe ser buscar atención médica. El Monterey County Rape Crisis Center puede asignar a alguien para que la acompañe al Community Hospital of the Monterey Peninsula [CHOMP, Hospital de la Comunidad de la Península de Monterey] y al Natividad Medical Center [Centro Médico Natividad] para personas que estén interesadas en someterse a un examen médico forense para recolección de evidencia. Puede denunciar el crimen inmediatamente o, si es mayor de 18 años, puede presentar cargos más adelante.

Estos son algunos de los sentimientos más frecuentes:

Inseguridad

La violación es un delito de abuso de poder, sometimiento y coerción, no de sexo o sexualidad. Quienes cometen abusos sexuales suelen elegir víctimas a las que creen que pueden dominar y vencer.

Culpa

Después de haber sido agredidas sexualmente, a veces las víctimas sienten que debieron haber sido capaces de defenderse del violador o que de alguna manera fue su culpa. La violación es un delito de coacción y uso de la fuerza, y ​​nunca es culpa de la víctima. 

Vergüenza y culpa

Las víctimas de violencia sexual tienden a culparse a sí mismas por la agresión, como si de alguna manera ellas la hubieran "provocado". A veces sienten pena y se resisten a buscar apoyo, incluso de sus familiares y amigos íntimos.  Una vez más, es importante recordar que la violación nunca es culpa de la víctima. 

Ira

Ser abusadas nos provoca furia y miedo. Es normal sentirnos enojadas y alteradas por haber sido lastimadas. Debemos canalizar la ira hacia fines constructivos (por ejemplo, hablar en contra de la violencia sexual).

Temor

Las personas que son abusadas a menudo sienten miedo de estar solos, o de estar entre las multitudes, así como de lugares, personas y cosas que les recuerden la agresión. A veces hay un sentimiento de vigilancia extrema y no les es posible relajarse. Estos sentimientos son normales y con el tiempo disminuyen.

Negación

Es común negar o ignorar lo que ha ocurrido. A menudo sentimos que si fingimos que nada ha pasado, el suceso quedará en el olvido. Es mejor buscar ayuda psicológica y apoyo de alguien de su confianza para ayudarle a enfrentar lo que ha pasado.

LGBTQI

Es importante abordar el tema de la alta incidencia de violencia sexual en la comunidad LGBTQI (lesbiana, gay, bisexual, transgénero, queer, intersexual). Los estudios indican que las tasas de abuso y agresión sexual de hombres homosexuales podrían ser más altas que entre los hombres en general (es decir, sin importar la orientación sexual). Al tratar temas de abuso sexual dentro de la comunidad LGBTQI, aún existen muchas ideas equivocadas sobre la homosexualidad y la sexualidad. Los hombres que viven con parejas íntimas masculinas sufren más violencia que los hombres que viven con una mujer como pareja íntima.